Alcanzando la Integración del Negocio a través de Personas, Procesos y Tecnología

Es bien sabido que la tecnología por si sola no genera valor si no existe un enfoque correcto sobre los procesos que ella debe mejorar, así como de las personas que la deben operar.

El proceso fundamental que esperamos mejorar es el sistema de producción que transforma la materia prima en producto terminado para ser comercializado. La secuencia de pasos en este sistema conforma la cadena de valor de ingresos generados por los procesos claves de procesamiento de minerales de toda operación. Otros procesos de negocio (tales como planificación, mantenimiento, cadena de abastecimiento, finanzas, recursos humanos, exploración, etc.) proporcionan apoyo o son facilitadores del sistema de producción.

Sin embargo, la forma más poderosa de innovación radica en la introducción de nuevas formas de trabajo conjunto para promover la colaboración, el intercambio de conocimientos y mejores formas de pensar y actuar como una organización en aprendizaje. Es fundamental gestionar el cambio necesario para desarrollar capacidades internas que permitan la adaptación proactiva a condiciones cambiantes y nuevos desafíos, si se quiere innovar y sostener en el tiempo las mejoras de desempeño.

La intersección de un enfoque balanceado entre Personas, Procesos y Tecnología produce la integración del negocio que crea valor. Así por ejemplo, sería el caso de la operación de un sistema de producción “lean” con funciones de apoyo y una organización abierta al aprendizaje, cuyo desempeño se refleja de manera visible en los positivos resultados observados en los indicadores claves de desempeño.

Una Estrategia de Innovación puede conducir tanto a un mejoramiento incremental como a un cambio sustantivo, dependiendo de qué tan agresivo sea el imperativo del negocio o cuán desafiante sea el estado futuro que se desea alcanzar. En un extremo del espectro, la tecnología disponible puede ser suficiente para proporcionar los beneficios que espera el negocio, mientras que en el otro, se introduce tecnología disruptiva para cambiar por completo el escenario en la operación minera. En cualquiera de los casos, la integración del negocio del sistema de producción con los sistemas organizacionales y de información es clave para hacer fluir el valor.